¿Y si el mal no existe?

Virginia Blanes

Parece más sencillo proyectar aquello que nos pesa que sostenerlo entre nuestras manos, justo frente a la luz de nuestro corazón, para iluminarlo desde la consciencia.

No nos damos cuenta de que cuanto más proyectamos, más oscuridad almacenamos en nuestra propia sombra. Nos cuesta comprender que utilizamos el teatro de la vida para escenificar lo que nos avergüenza de nosotros. Nos camuflamos en la locura de los egos colectivos, en esos que nos identifican con una patria, con una ideología, con una fe, con una causa,… Nos empoderamos tras el telón de ese ego social que nos aúna contra enemigos tan comunes como imaginarios. Ese que mantiene bien nutrido nuestro miedo mientras asfixia a nuestra esencia. Ese que prioriza el tener razón muy por encima de la posibilidad de ser feliz. Ese ego que se ramifica clavándose en nuestras mentes y también en lo más profundo de nuestra emoción, dándole motivos para armarse a nuestro ego personal, grande y mal educado, monstruoso y homicida. Y, fugitivos de nuestro auténtico poder, escapados de nuestra alma eterna y entera, cincelamos realidades oscurantistas en las que la adicción al miedo nos hace esculpir la maldad que sobrevive por nuestras propias creencias. Nos convencemos de nuestro derecho a odiar y volcamos nuestras furias contra todo el que se atreva a confrontar nuestro ideal de seguridad.

¿Y si la verdad es que el mal no existe más allá de nuestro propio temor? ¿Y si todas las atrocidades que se repiten en nuestro mundo no son más que un reflejo de la violación que cometemos contra nuestra auténtica esencia? ¿Y si todo lo deleznable que encontramos en nuestro camino no es más que la manifestación de las excusas que necesitamos para mantener nuestra infelicidad? ¿Y si en lugar de seguir juzgando y condenando tuviéramos el valor de mirar con los ojos de Dios, con los ojos de la inocencia que no concibe el mal, con los ojos del Amor? ¿Y si comprendiéramos que lo que esconden los villanos es un dolor atroz? ¿Y si reconociéramos que lo que más miedo nos da es que desaparezcan todos los pretextos y las justificaciones de nuestro sufrimiento? ¿Y si nos diéramos cuenta de que el único enemigo somos nosotros?

8 comentarios
  1. Ileana Dice:

    Estimada Virginia … Este es un tema que me inquieta profundamente … Comparto lo que decís ….. Y Vivi años amando la esencia de alguien narcisista y psicopático . Creía que su crueldad y falta de empatía … Si ponerme en lugar de basura era imaginación mía . Porque en mi no había tal posibilidad . Permití que me tártara mal porque reconozco no me amaba a mí misma . El ha sido mi mayor maestro y esta experiencia tan Dolorosa y fuerte sé que la he pactado del de el más allá antes de venir… Pero el mal en el existe … No es imaginación mía ni proyección mía tampoco . El me trata como una cosa no registra mi condición de ser humano y persona en ningún sentido … Entonces a mi alma se confunde no puedo tener contacto con él porque lastima más allá de mis proyecciones y no queiro vivir defendiéndome del padre de mis hijos . Logré perdonar su crueldad pensando que se defiende de su dolor preso de su ego inflado al cual nutre más que su esencia y rezo por el aún amo su semilla más allá de su personalidad . Pero su maldad no es proyección mía … Es real? Qué piensas de estas personas? Psicopata integrados Virginia … Que mirada espiritual podes ponerle a esto? Busco respuesta y no encuentro nadie que me explique qué le pasa a Su alma …que hacer… Si peotegerme … Si seguir amando a la distancia … Yo lo ame y es verdad usaba mi canta de amor propio para nutrirse … Lo solté y a la distancia intento perdonarme y perdonarlo por tanto mal . El mal existe … ??? Gracias Virginia por tu aporte! Te tengo un gran respeto y admiración y has sido parte importante de mi despertar ! Te mando mucha luz! Y mucho amor de la argentina . Ayuda a las personas presa de etaaaas relaciones psicopata – complementaria ! Por favor gracias por todo ! Sos un gran ser humano ! Abrazo desde argentina

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  2. Adela Alvarez Dice:

    Guauuuu que profundidad!!!!, se mueve el piso con una reflexión como esa, sobre todo porque desacomoda la mente y las convicciones. Pero Virginia nos tiene acostumbrados a eso, a mí por lo menos siempre me toca el lugar que más me duele y coincidentemente es el que está avisando que algo anda mal y solo se conserva por un delicado e inventado equilibrio. Lo voy a analizar, lo voy a profundizar, va a costar mucha reflexión y tiempo. Gracias maestra.

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  3. Carolina Rodríguez Dice:

    Yo creo que en el fondo , nuestra alma sabe que todo eso que comentas es verdad, el “mal ” es tan relativo , ahora si que mal comparado con que , con quién, creo que es ilusión de nuestra parte obscura , llámalo ego, sombra o como sea , que no es mas que aquéllo de lo que nos avergonzamos , lo que no aceptamos , etc, etc, etc, de nosotros mismos , cada alma que encarna ya sabe a lo que viene , obvio que la personalidad no lo sabe, por eso hay que trabajar en nosotros mismos para empezar a despertar..el “mal” que vemos en el mundo, las guerras , accidentes , asesinatos , etc, todo esas atrocidades, yo pienso que tienen su motivo de ser, no podemos saber , ni tenemos derecho a juzgar, cual es el aprendizaje de esas almas , ni su estadio de evolución , con que derecho. Si la vida nos pone en ese lugar y podemos tomar acción , hacerlo , por algo estamos ahí, pero si no, basta de juzgar , criticar , no quiero decir con esto, que no seamos compasivos e insensibles al dolor de otros , pero no quedarnos enganchados a él pues sino en vez de ayudar, estorbamos y bajamos mas el nivel de vibración, somos seres maravillosos, divinos , eternos, y como tales hay que empezar a trabajar en nosotros mismos … como dice un fragmento del libro “Conversaciones con Dios” de Neale Donald Walch : a donde se fue Hitler, si , el Hitler que conocemos de la historia … Dios : pues se fue al cielo , Neale : pero porqué .. Dios responde : porque no hay otro lugar a donde ir … para reflexionar , verdad

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