Siempre he sido abundante, hasta cuando no tenía dinero para comprar comida. Vivo en el mismo mundo que tú, “aplastada” por las mismas normas sociales y energías tóxicas que tú y, en medio de este caos de temores, juicios y envidias nacidos de la inconsciencia más extrema, he logrado encontrar mi sitio en esa grieta esquiva que mantiene a salvo mi conexión con la auténtica vida, esa que, tras finos velos, alumbra la consciencia y derrumba los muros con los que mi ego podría estorbar a la abundancia y a la serenidad a la que todos tenemos derecho.

Observo el fluir de la energía, sabiendo que todo, absolutamente todo, es solo eso: energía. Y desde el mismo lugar (neutro y ausente de emoción) observo cómo las mentes y sus distintas adicciones al drama, al miedo, a la preocupación, al odio,… van intentando capturar parcelas de esa energía, encerrándola en pensamientos pequeños que puedan identificar y transformar en alimentos para mantener bien nutridas a sus locas adicciones. Cuanta más energía parcelada, menos fluidez. Cuanto mejor alimentadas las identificaciones, mayor el vacío y más grande la necesidad de adormecer el sufrimiento con una nueva adicción. Cuanto más abstraída la mirada en lo que cree ver fuera, más grande el agujero oscuro que va devorando el corazón. Cuanto más rico en creencias, más pobre en Amor…

Siempre he sido abundante. Tal vez haya sido así porque nunca he juzgado a los que creía que tenían, ya que nunca supe con certeza lo que tenían ni tampoco supe qué precio pagaron para tenerlo. Tal vez sea porque nunca intenté imitar a otros, nunca quise lo ajeno, me bastaba con procurar ser “yo”. Tal vez sea porque hasta cuando no tenía, no temí no tener. Tal vez sea porque siempre comprendí que todo tiene un precio y me pareció un placer imprescindible el pagar por aquello que realmente deseaba porque el precio más barato es el que se paga con dinero. Tal vez sea porque solo siendo abundante les podía dar el permiso a los demás (a todos los demás) para que tomaran lo que les correspondía. Tal vez sea por todo esto y por algunas cosas más. Sea por lo que sea, después de años con drásticos cambios en mi economía, que no en mi abundancia, mientras me agradezco por saber disfrutar de este permiso divino, observo la inmensa cantidad de personas que se roban esta misma abundancia a sí mismas. Todas ellas lo hacen sin saber, lo hacen porque no han aprendido a hacer otra cosa y nunca se han preguntado si “lo que siempre ha sido así” podría ser de otra manera. Lo hacen porque se han negado su propio merecimiento, porque han distorsionado su mirada externa como reflejo de su propio juicio interno, lo hacen porque no quieren reconocer que todo es mucho más sencillo de como sus egos piensan que es, lo hacen porque si dejaran de hacerlo se caerían muchas de las justificaciones de su infelicidad. Y mientras tantas personas se entretienen juzgando a los que tienen el valor de mostrarles (desde el ejemplo) que puede ser de otra manera, el Universo multiplica los intereses que acumulan, entregándoselos en distintas formas, siempre en aquellas que necesitan para descubrir lo que aún está soterrado, encadenado a su sombra…

Deja de juzgar lo que crees que tiene el otro, deja de juzgar cómo crees que gana lo que gana el otro, deja de gastar tu preciosa energía en quejarte y en criticar al otro, deja de actualizar tus miedos y carencias pasadas, deja de conformarte con lo que es excusablemente normal y date el permiso de recibir lo que por derecho es tuyo, consciente de que lo único que puedes tener es lo que eres y comprende que mientras tengas el valor de ser, no carecerás de nada de lo que realmente te resulte esencial.

8 comentarios
  1. Miguel Flores Dice:

    Gracias Virginia, comentarios muy acertados, tenemos mucho miedo a la carencia economica, como sociedad moderna, esos miedos se los inculcamos a nuestros hijos, por que no sabemos como actuar, asimismo, no nos paramos a observar el para que vivo lo que vivo, y el que existe un universo distinto, por que no?, Nos preocupa tanto acumular mas y mas, y no nos preocupa disfrutar de lo que tenemos, de compartirlo, de que un “tengo” que trabajar nos hace esclavos de unos cuantos pesos, dólares o Euros, para disciparlos en objetos que nos ” creemos nos haran Felices, y extranamente, una vez conseguido ese dinero, nos preocupamos por que nadie nos lo quite… Al final se va y comenzamos el ciclo de nuevo… No es malo desear, pero si es perjudicial y poco gozoso perder de vista lo que se tiene, y agradecerlo, y ver que todo el poder que le otorgamos a unos papelitos, a una cifra, a adular o despreciar a otro ser humano, por su condición socioeconomica, hay que mirar, mirar mas alla… Saludos desde Nuevo Laredo, Mexico

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  2. Maribel Dice:

    “Dejo de juzgar lo que creo que tiene el otro”…me ha tocado Virginia, me ha tocado esta frase.
    Lo siento, perdóname, por aquello que hay en mí, que ha creado esto., gracias, te amo.

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  3. Claudia Ramírez Dice:

    Hola VIRGINIA
    Me gusta leerte, pero más me gusta verte y escucharte, espero ver tus conferencias, ojalá las puedas compartir pronto.
    Gracias

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  4. Roygard Contreras Sira Dice:

    Es verdad muchas veces e querido lo que otros tienen e caído en la tentación de pensarlo, pero como tu dices no sabemos como lo a conseguido ni cual a sido el precio a pagar, lo mejor que podemos hacernos es ser nosotros. Muy bonito lo que dices y lleno de tantas respuestas practicas.

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  5. CARMEN PUÑAL BRAVO Dice:

    Hola Virginia,..te vi ayer en Madrid por primera vez en directo,me gustaría decirte tantas cosas,que no encuentro palabras lo suficientemente grandes,para agradecerte tu ayuda anónimamente…Gracias por tanto como aportas a mi vida..

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  6. Luz Helena Nuvan Dice:

    Virginia, buscando buscado te he encotrado y he visto tus vídeos aprecio tu conocimiento y experiencia de vida y el amor que hay en ti para compartirlo, es de gran ayuda, es una luz en medio del camino, llegamos aquí un poco perdidos y bueno a lo menos en mi caso solo hasta ahora que estoy entendiendo un poquito quien soy y que hago aquí, la información que nos da nuestra familia es tan ¨loca¨ es tan dispersa y poco coherente pero aun así la creemos y poco nos ayuda mas bien nos confunde bastante; al escucharte siento paz siento esa conexión con mi vida y me hace pensar me hace caer en el momento presente, creo que no he avanzado mucho para lo que debo aprender pero eres motivadora, Gracias

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